7 razones por las que niños y adolescentes deben disfrutar del teatro

Las artes escénicas y el teatro se pueden disfrutar principalmente de dos formas distintas en cuanto a la participación de la persona en el espectáculo. Se puede asistir a una representación como espectador o también se puede participar como actor aficionado. En ambos casos la experiencia es muy enriquecedora y de ello ya hemos hablado en otros artículos. Pero todavía no habíamos entrado a hablar sobre en qué medida el teatro es beneficioso para niños y adolescentes, tanto acudiendo a algún montaje como actuando en alguno.

La infancia y la adolescencia son dos etapas en las que se desarrolla nuestro cerebro y se producen cambios importantes en él. Además, se forja nuestro carácter, nuestras habilidades, nuestros gustos y la forma de relacionarnos con los demás y con nuestro entorno. En esas etapas el aprendizaje en valores es muy importante para definir la persona que vamos a ser en nuestra etapa adulta.

Ni que decir tiene que la influencia de los hábitos familiares será fundamental para nuestro desarrollo intelectual, emocional y social. Todo lo que hagamos como padres o adultos delante de un niño será “fotografiado” por este para imitar lenguaje, actitudes o hábitos. Mientras que los adolescentes entran en la etapa de la independencia en la que necesitan al adulto no tan solo como referente sino también como guía y apoyo en las primeras decisiones que empiezan a tomar.

Por todo ello, el teatro, como fenómeno social, emocional e intelectual es una herramienta que puede ser muy útil para desarrollar determinadas facetas de la personalidad de los niños y de los adolescentes. Por ello, exploramos ahora algunas de las razones por las que es importante que estos dos grupos de edad acudan al teatro y, en la medida de lo posible, participen en él.

Herramienta formativa

Como herramienta de ayuda a la formación el teatro es un elemento muy importante, porque las representaciones teatrales tanto clásicas como contemporáneas transmiten los textos de grandes figuras literarias a los más jóvenes. Por tanto, para las asignaturas de lengua y literatura, asistir a ver una obra de teatro puede ser muy importante, especialmente para los adolescentes, que por cuestiones curriculares comienzan a adentrarse más en el estudio literario. Si leer un libro puede causar cierto rechazo, una obra de teatro, a la par que entretiene, transmite conocimientos y coadyuva al docente en la consecución del plan de estudios, ofreciendo una base sobre la que trabajar en clase que puede ofrecer muy buenos resultados.

Transmisión de valores

Las obras de teatro a las que asistan los más jóvenes también transmiten valores: la amistad, el amor, la solidaridad, la libertad, etc. son temáticas que ayudan a forjar el carácter de los más pequeños y suponen un referente para los más mayores. Además, enseñan desde la ficción cómo hacer frente y resolver los problemas de la vida. Como espectadores, los más jóvenes pueden ser críticos con la forma en la que los personajes se enfrentan a los conflictos en los que se ven envueltos y les ayudan a posicionarse e imaginar cómo habrían reaccionado ellos en esa situación.

Fomento del pensamiento crítico

El teatro es un arte y, como tal, no solo es entretenimiento, sino que también remueve conciencias. Los montajes tanto clásicos como actuales ayudan a fomentar el espíritu crítico de pequeños y adolescentes. Les ayuda a posicionarse respecto a la vida. Conociendo todo lo bueno y lo malo que hay en ella a través de los personajes teatrales son capaces de saber cómo hay que comportarse en sociedad, qué tienen que hacer y qué no ante los retos diarios que les va planteando la vida. En esa vida diaria pueden ver similitudes entre la sociedad que les circunda y la sociedad que se establece en las obras de teatro, detectar paralelismos y comprobar si viven en una sociedad justa e igualitaria o no. En los niños hay obras de teatro que fomentan la idea de la solidaridad, la amistad, el estilo de vida saludable, el cuidado del entorno y de los más necesitados. Para los jóvenes hay un sinfín de obras de teatro en las que se refleja la falta de libertad, la desigualdad, o la degradación del medio ambiente, entre otros muchos ejemplos, para decidir qué posición tomar ante todos estos asuntos.

Integración social, trabajo en equipo y cultura del esfuerzo

Además de fomentar todo lo dicho anteriormente solo asistiendo a ver teatro, participar en grupos de teatro tanto en los centros docentes como fuera de ellos, ayuda a los niños y a los adolescentes a integrarse en un grupo y trabajar unidos de manera cooperativa para la consecución de un fin. Juntar a un grupo de niños o de adolescentes para llevar a cabo un montaje teatral les ayuda a valorar el esfuerzo y el trabajo en equipo. Elementos que después serán muy positivos y útiles tanto en la infancia y en la adolescencia como en la vida adulta. Comprobar que los trabajos bien hechos requieren de un esfuerzo y de trabajo en equipo les ayudará, sin duda, en su vida laboral e incluso en la personal cuando sean adultos.

Vencer la timidez y abrir la mente

Los niños y adolescentes tímidos e introvertidos tienen la posibilidad, al pertenecer a un grupo teatral, de vencer los miedos que les hacen cerrarse a los demás. Compartirán tiempo y espacio con otros jóvenes con los que compartir inquietudes y aficiones en común. Vencerán a la timidez teniendo que llevar a un personaje a un escenario delante de gente conocida, pero también desconocida. Además, se enfrentarán a otras realidades no solo descubriendo a personajes completamente distintos a su personalidad, sino también dentro del mismo grupo de teatro, en el que habrá compañeros de distinta condición, procedencia o estilo de vida. Eso cambiará su concepción de la vida y los hará más tolerantes tanto en su entorno de amistades como en su propio núcleo familiar.

Empatía, madurez y confianza

Al salir del entorno conocido y adentrarse en una aventura desconocida, los niños y adolescentes que hacen teatro son capaces de mejorar el entendimiento de otras realidades y de saber ponerse en la piel del resto de las personas. La empatía no solo les hará mejores personas en la escuela o con sus amigos. También en casa sabrán entender mejor determinadas decisiones e incluso las apoyarán si tienen una base argumentada. En definitiva, el teatro ayuda al niño y al adolescente a madurar y a entender el mundo que les rodea, tanto el externo como el interno. Eso lleva a enfrentarse a su día a día con confianza en sí mismos y en los demás. La consecución de un fin con éxito no solo les hará darse cuenta de que es importante el esfuerzo y el trabajo individual y en equipo, sino que verán que con esos ingredientes serán capaces de conseguir lo que se propongan.

Desarrollo intelectual e inteligencia emocional

Ser inteligente no solo consiste en saber, sino también saber qué hacer con lo aprendido. Con el trabajo en equipo en grupos de teatro, niños y adolescentes manejan las herramientas necesarias para saber cómo hacer las cosas y también como mejorar esas herramientas. En un montaje teatral serán capaces de sugerir cambios en el texto, en el vestuario o en la gestualidad que podrán enriquecer la exposición de la obra teatral. Individualmente tendrán la posibilidad de construir un personaje con características distintas a las propias y así meterse en la piel de otra persona, saber cómo actuar en su piel y tomar decisiones desde una perspectiva distinta a la suya. Por otro lado, los cambios colectivos serán sometidos a la aprobación por parte del grupo y se asumirán si todos se ponen de acuerdo. Así, poniendo parte de su alma en el proyecto aprenderán también la importancia de la cooperación como elemento para conseguir un fin, yendo más allá del deseo individual para transformarlo en un objetivo compartido. Por tanto, la valoración de ideas nuevas y distintas y su integración en el proyecto conjunto será otra de las ventajas del grupo de teatro. De esta manera, sin darse cuenta y muchas veces a través del juego, los más pequeños y también los adolescentes estarán desarrollando no solo su intelectualidad sino también la inteligencia emocional, tan importante a la hora de relacionarse en sociedad.

Estas son solo algunas de las principales ventajas de incluir el teatro en la vida de los más jóvenes, visto tanto desde una perspectiva más participativa como de otra que lo es menos. Pero ambas igual de importante y enriquecedoras. Seguro que hay muchas más ventajas que no se han contemplado aquí y que el joven irá conociendo poco a poco. El teatro es cultura y como tal es nuestro deber salvaguardarla. Si inculcamos esto en nuestros hijos conseguiremos una sociedad más madura y preparada para enfrentarse a cualquier reto.

Espero que este post os haya gustado. Si es así, no dudéis en valorarlo y compartirlo. También os invito a completarlo con aquellos elementos que consideréis importantes y no hayan sido nombrados. Entre todos podemos enriquecer el artículo. Gracias de antemano.

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2 comentarios sobre “7 razones por las que niños y adolescentes deben disfrutar del teatro

  1. Excelente artículo, yo misma he comprobado que las clases de teatro son muy buenas para los niños, pues les ayudan a expresarse y a canalizar sentimientos negativos. Lamentablemente cuando se cancelaron las clases por la pandemia, tuve que dejar mi taller. Ahora me gustaría retomarlo online. El mundo del teatro es maravilloso, a los niños y los adolescentes les encanta actuar y aprender.

    Muchas gracias por compartir.

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